Cuaderno de bitácora

Pensamientos, reflexiones cotidianas y primeros trazos de ideas incipientes.

  • α

    en este instante, en alguna parte, en otro planeta quizás
    está sucediendo algo importante y sustancial
    mientras aquí la guerra de egos
    es demoledora y feroz
    ¿no compartimos los mismos genes
    y las mismas esperanzas en el avenir?

  • Pena

    Pena
    lástima o vergüenza
    ambiguo sentimiento
    y al mismo tiempo tan mordaz
  • Acento itinerante

    Tras años de paisajes lluviosos,
    decidí poner mi piel a secar aquí.
    Leeré el mismo verso con mi acento itinerante.
  • Pas à pas (juego con aliteraciones en francés)

    Pas à pas
    je pense
    je ne suis pas
    qu'un parasite, non
    pas ça
    passant de passion en passion
    et puis, en parlant de passions
    puis-je regarder dans ce puits ?
    depuis que je pense
    —puisque je le pense—
    que la puissance que par essence
    et la réjouissance que par décence
    pas à pas se paraissent
    au parasite que par passion
    se cache au fond d'un puits
  • Rutina

    Hay una primera vez para todo,
    y la primera vez que vi aparecer
    la rutina
    de hacer algo por enésima vez
    salí huyendo espantado;
    la segunda vez traté de confrontarla
    con giros y variaciones y,
    en última instancia,
    de negociar con ella
    una solución a medio camino;
    la tercera vez
    la abracé como a una vieja amiga.
    Y ésa fue la primera vez
    que caí en sus garras.
    Desde entonces, huyo incansablemente de ella
    aunque, rápida y astuta,
    la rutina siempre termina por alcanzarme.
  • La noche que traté de atrapar la luna roja

    Usualmente, viajar en autobús es únicamente moverse de un lugar a otro: lo importante es el lugar de donde vienes o aquél adonde vas, sin mayor trascendencia. Pero en contadas ocasiones, las circunstancias del momento elevan a un rango superior y enigmático ese espacio geográfico y temporal en el que nos vemos atrapados mientras la vida sigue para todos los demás. De pronto, una chispa puede encender en el pensamiento una obsesión —una obsesión transitoria, propia de ese momento y lugar—, como un fuego al que acercarse para ahuyentar los fantasmas que nos afligen.

    Voy persiguiendo la luna roja
    a la hora a la que aparecen
    los nahuales en la carretera

    Por una confluencia de sucesos nació esta obsesión por el eclipse lunar que presencié desde la ventanilla junto a mi asiento, hace ya veinticuatro meses, y poco después surgieron los primeros versos que, recitados en bucle, describen el estado anímico que tiñó el cielo aquella noche, en aquel trayecto.

    entregada en obsequio a mi pupila desnuda
    pero esquiva al advertir la fotográfica emboscada,
    se oculta entre la maleza

    El poema ya está terminado, la obsesión consumada, y tengo ganas de publicarlo próximamente en este blog. Como suele suceder en la poesía, está abierto a diversas interpretaciones según el lector; aquí sólo dejo entrever —sin ánimo de desvelar— la mía. Es uno de los textos que mostraré a lo largo de este 2026.